A sanar heridas…

 

A sanar heridas…

Por Emilio Carrasco Hernández

La operación cicatriz en el PRI en Benito Juárez, dejo muchos heridos, que pronto sanaron con una buena dosis de promesas de puestos de elección popular, léase sindicaturas, regidurías, direcciones y hasta Secretarías del gobierno del estado.

La torpeza y desatinadas declaraciones de la líder estatal, Cora Amalia Castilla Madrid, estuvieron a punto de echar abajo la alianza del PRI con el Partido Verde Ecologista de México, al presionar antes de tiempo a la senadora con licencia Ludivina Menchaca Castellanos para que declinara a favor de la abanderada del tricolor en Benito Juárez, Guadalupe Novelo.

Ayer en conocido hotel de la avenida Náder, el Partido Verde Ecologista de México en Quintana Roo le alzó la mano a Guadalupe Novelo Espadas, pero en el estiras y aflojas los verdes lograron tres regidurías en el Cabildo de Benito Juárez, se lograrán ganar la elección (solo una de ellas segura si pierden la contienda).

Sin embargo los acuerdos también se trasladaron Isla Mujeres, Felipe Carrillo Puerto, Lázaro Cárdenas y Solidaridad, donde negociaron una regiduría en cada municipio. Por si fuera poco también lograron la promesa de que de una terna de verde ecologistas se designará al secretario de la Seduma, que alguna vez estuvo en manos de la diputada Marisol Ávila Lagos, que tras el escándalo de los “huevos” y no precisamente estrellados, puso pies en polvorosa.

De acuerdo a las platicas, las tres posiciones pevemistas por las regidurías en Benito Juárez quedarían en manos del líder estatal, Alaín Ferrat y la diputada local Marisol Ávila Lagos para la regiduría 2 y 4, y la 6 todavía no se decide si es para Mauricio Lechuga, Daniela Padilla o Armín Villasís.

Mientras que la dirección de Ecología se da por un hecho al esposo de la senadora Ludivina Menchaca, Ramón Loy Enríquez, quien finalmente no logró la candidatura a la sindicatura, que encabezara, Jesús Pool Mo o, mancuerna de Lupita en el PRI municipal.

En la sanación de heridas, los maltrechos políticos que perdiendo ganaron, se ubicó el abogado Gerardo Amaro Betancourt, quien impugnó el proceso interno del PRI, pero que finalmente dobló las manitas para seguir su querella ante el Tribunal Electoral de la Federación a cambio de la representación del Gobierno del Estado, en la ciudad de México.

El trago más amargo, quizás fue para la senadora Ludivina Menchaca, quien durante la rueda de prensa ofrecida a los medios de comunicación se tuvo que tragar sus palabras de que no sería comparsa, ni que no aceptaría una imposición.

Ludivina de una sola pieza, aguanto a pie firme las embestidas de los reporteros de las fuentes, que le cuestionaron sus diferencias con líder estatal del PRI, la inoperante Cora Amalia Castilla Madrid.

Al quite, salió el delegado del PRI en el estado, Carlos Sobrinos Sierra que con oficio político amaino la andanada de cuestionamientos, no solo en contra de Ludivina Menchaca, sino también de Lupita Novelo, quien ha sido blanco de fuego amigo y unas cuentas no muy claras en la Secretaría de Educación, que según sus palabras están subsanadas y aprobadas por la contraloría del Congreso del estado. Por cierto la presidenta de la Comisión de Hacienda y Cuenta Pública, la preside la diputada con licencia Laura Fernández Piña.

Pero recuerden que en la política no hay palabra.

No olvide checar Quintana Roo Gráfico, diario por internet

www.quintanaroografico.com

Para sugerencias, recordatorios y proposiciones indecorosas favor de escribir a

emilio_cancun@hotmail.com

Comentarios

comentarios


Sobre

Leave Comment